Imagina tener un aliado digital que conoce cada sucursal, cada producto y cada semana de ventas y que en segundos te dice exactamente qué pedir.
Eso es Compass: cinco datos de entrada, una orden de compra lista para ejecutar.
Tú defines cada cuánto quieres reponer — diario, semanal o mensual. Compass ajusta todos los cálculos a ese ritmo.
Las ventas reales de cada producto en cada sucursal. Tú defines cuántos días o semanas considerar como contexto para el cálculo.
Con ese historial, Compass calcula cuánto vendiste en promedio por período. Es la base del pedido, no una estimación, sino tu propio ritmo de ventas.
Cuántos días o semanas quieres tener stock asegurado. Tú decides, Compass lo respeta al calcular.
El inventario real al momento del cálculo. Lo que ya tienes se descuenta automáticamente, así no compras de más.
Si tu promedio de ventas semanal para un producto X y sucursal Y es de 35 unidades, considerando por ejemplo las últimas 8 semanas.
Si quieres abastecerte para dos semanas de ese producto X.
Y tu stock actual es de 42 unidades.
¿Cuánto debo comprar?
Compass hace los cálculos e indica comprar exactamente 28 unidades, calculado en segundos, para cada producto y cada sucursal.